Un producto que gusta a tantos consumidores como el bacon, puede ser más complejo de identificar de lo que parece. Si queremos disfrutar al máximo de este alimento, antes debemos conocer las diferentes variedades que presenta la gamma.

Bacon de molde o reconstruido

Aunque se esconde bajo el pseudónimo de bacon de molde o reconstruido, esta tipología parece bacon, pero no lo es. Su elaboración parte de cortar la piel del cerdo en tamaño estándar y dejarla bien repartida en el fondo del molde. A continuación, se llena el resto de este con carne previamente macerada, que ha absorbido grandes cantidades de agua, aditivos y aromatizantes durante el proceso anterior. Por último, antes de extraerlo del molde, se prensa y se pasa por la caldera para cocerlo. 

Bacon curado natural

Pero, ¡ojo! Es realmente complicado encontrar a alguien que no disfrute con un bacon de calidad como el bacon curado natural. Para conseguir un producto exquisito, hay que coger la pieza de bacon sin piel ni costilla y añadirle sal y especias en seco, nunca agua. Seguidamente, es conveniente salarla en seco y dejarla reposar en una nevera durante una semana antes de extraer el exceso de sal. El último paso es introducir la pieza en un secador libre de humedad durante un mes a baja temperatura. De esta manera, obtenemos el gusto y la textura que todos deseamos a la hora de consumir este producto. Después de este proceso de elaboración tan cuidado, conseguimos la mejor versión de este alimento.

Bacon semi-cocido

El bacon semi-cocido, en cambio, requiere un proceso de elaboración menos laborioso, es por eso que no es un producto tan valorado como el anterior. Es la versión más popular. Este, consiste en coger la pieza fresca de bacon con piel y sin costilla para macerarla, ya sea mediante el método de inmersión o el de inyección. La técnica más habitual –por su sencillez y su bajo coste– consiste en introducir la pieza en un baño lleno de salmuera hasta que esta no pueda absorber más. A continuación, se cocerá el bacon para que emulsione con la salmuera, reteniendo el agua y, por tanto, ganando peso.

Sin lugar a dudas, a partir de hoy seréis más selectivos con el bacon, pero recordad que el conocimiento os ayudará a ser conscientes sobre qué consumís, ¡además de disfrutar de un producto de calidad!

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